Iglesia, Dios te bendiga. Los días que vivimos son tiempos proféticos; esto no debe sorprender al remanente porque el Señor advirtió acerca de los mismos. Mateo 24.
El apóstol Pablo, bajo la dirección del Espíritu, orientaba al joven Timoteo de orar por los que estaban en puestos gubernamentales 1 Ti. 2:1-5; cuando daba esta orientación estaba pidiendo la oración por los gobernantes romanos. La iglesia del Señor, debe orar por los que están dirigiendo la nación, sean de tendencias de derecha o izquierda. Es una de las razones por la cual la iglesia no debe identificarse con ningún partido político, porque al hacerlo, pierde autoridad para hablarle a las demás personas con ideologías de políticas diferentes.
Todo ministro del evangelio o evangélico que quiera incursionar en la política-partidista, puede hacerlo, es un derecho, pero debe realizarlo de manera personal y no en nombre de la iglesia del Señor, porque Dios no llamó a su iglesia a estas labores y el que lo haga, cae en manos de un Dios vivo. Hebreos 12:29.
El gobierno venezolano quiere ayudar económicamente a la Iglesia Cristiana Evangélica; es un gesto encomiable y deberíamos estar agradecidos; los ministros evangélicos y la iglesia del Señor, tienen que dar ejemplo a la nación, tenemos que ser modelo de enseñanza a los gobernantes quienes tienen el deseo de ayudar a la patria; tenemos que apoyar, no ser gravosos; dejémosle la carga de la iglesia a nuestro Señor Jesucristo y al gobierno la que le corresponde.
Tenemos que esforzarnos en conseguir las cosas; Dios estableció que a través de los diezmos y ofrendas se obtenga todo lo que se necesite; así ha sido por los siglos; (Aunque algunos hayan prostituido esta doctrina); es con esfuerzo que se han construido las congregaciones, comprado los instrumentos y sostenido a sus ministros. 1 Co. 9:11-16.
Dios hace un llamado a su iglesia a ganarse el pan con el sudor de su frente; con el trabajo duro; lograr las cosas con esfuerzo y dedicación, y por ende el desarrollo de la nación.
Así dice el Espíritu Santo: “Mi iglesia es la única institución que está llamada a cambiar un país, pero mi iglesia debe pensar, hablar y actuar como yo”; el día en que la iglesia piense, hable y se comporte como el Señor, traerá cambios profundos en la nación. El evangelio, ha traído prosperidad a las naciones. La Biblia lo expresa: “El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz; y a los asentados en región de sombra de muerte, luz les resplandeció” Mateo 4:12-17.
Lo confirma la historia con la declaración de Max Weber, el padre de la sociología moderna, quien dijo: “Las ideas traen consecuencias”; es decir, nuestra forma de pensar impactará positiva o negativamente el país. Max Weber, se fue a investigar por qué las naciones evangélicas eran prosperas y en su estudio descubrió que tienen el concepto bíblico que el trabajo es una bendición y en éste se dedican y se esfuerzan.
Dios creo al hombre y lo colocó en el Edén para que lo labrara, luego, después de fallar le dijo que tendría que ganarse el pan con el sudor de su frente y es la forma en que los ministros y la iglesia deben proceder. Los cristianos, están llamados a sostener, espiritualmente, una nación como sal de la tierra y luz del mundo. Mateo 5:13-16.
El Omnipotente, ha trabajado con personas esforzadas; a Josué le dijo: “Esfuérzate y sé valiente” Josué 1:9, a Gedeón lo elogió: “Varón esforzado y valiente.” Jueces 6:12. El rey David habló a Salomón diciéndole: “Con gran esfuerzo he adquirido mucho para la construcción del templo al Todopoderoso, y le pidió que se esforzará.” 1 Crónicas 22-29.
El Espíritu Santo, dice: “Este tema para mí es muy importante porque tiene que ver con el comportamiento de mis hijos; porque el comportamiento de mis hijos traerá honra o deshonra a mi Hijo Jesucristo.”
Ministros, hay que orientar al gobierno, al respecto, que este dinero con el que se desea ayudar a la iglesia evangélica sea dado a personas más necesitadas, a los grupos indígenas, a los niños de bajos recursos, a los huérfanos, a las viudas, a los ancianos desasistidos, a los hospitales con insumos para atender a los enfermos y nosotros sigamos dependiendo del Todopoderoso y de su salud para trabajar duro por esta nación que tanto nos necesita. Santiago 1:27.
El gobierno quiere realizar un censo del pueblo evangélico; es bíblico. El patriarca Moisés hizo uno al pueblo de Israel; Números 1; Nehemías, igualmente; Nehemías 7; el emperador Augusto Cesar mando a empadronar a los pueblos y esto hizo que José y María vinieran a Belén, donde María daría a luz al Hijo de Dios, conforme a las escrituras; el Señor uso al emperador romano para cumplir su palabra. Lucas 2:1-7; Mateo 2:1-6; Miqueas 5:2.
Es un derecho de todo gobierno, si el caso amerita, en censar la población que está bajo su dirección para obtener información y usarla en el desarrollo y bienestar de sus ciudadanos. Sin embargo, cuando se hace de manera parcial, en este caso la iglesia cristiana evangélica, es un registro ambiguo, porque debe realizarse de manera general y simultánea a las demás religiones, para que, en justicia, también se les ayude.
¿Por qué el censo a la iglesia evangélica? Hay parcialidad y esto nos coloca en una posición incómoda ante las demás religiones por la acepción que se hace; no puede haber privilegios para unas y discriminación hacia otras; entonces, la conclusión es un censo político partidista de evangélicos identificados con el partido del gobierno nacional, que ni siquiera representan al 1 % del pueblo evangélico en Venezuela; orientamos a los ministros del Señor, a no registrarse en este censo, porque al hacerlo, estamos dando lugar a la parcialidad política, estaríamos identificándonos con un partido político y perderíamos la esencia de ser un ente mediador para hacer el llamado al pueblo venezolano: “Reconcíliense con Dios.” 2 Corintios 5:20.
La Confraternidad de la Gran Caracas, eleva palabras de agradecimiento al gobierno por el gesto de ayuda que quieren dar y el de realizar un censo nacional; no estamos en contra del derecho constitucional que les asiste; empero, sugerimos sea a nivel de todas las religiones y en referencia a la iglesia evangélica se dirijan a los líderes de las diferentes federaciones que representan el 99 % del pueblo cristiano evangélico en Venezuela.
Un exhorto, la iglesia y el gobierno cada uno tiene su rol; la historia enseña que cuando la iglesia entra en la política partidista quien salé en desventaja es ella y por ende la nación. Mientras la iglesia primitiva estaba bajo las catacumbas crecía exponencialmente pero una vez que el emperador Constantino, le pidió que saliera y se uniera con él en la política partidista las consecuencias fueron nefastas; hoy el cuadro se repite, una iglesia identificada y dividida por la política partidista a favor del oficialismo, oposición e independientes; ésta, no es la voluntad de Dios; el gobierno debe hacer su trabajo y la iglesia el suyo, honrando las palabras de reconocimiento del maestro a ambas instituciones: “Dad al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios”. Mateo 22:21.